La Obsolescencia Programada
Para empezar la obsolescencia es el puno en el que un objeto que has comprado se
vuelve antiguo y deja de funcionar, notas que necesitas algo nuevo o te ves en la
necesidad de comprarlo. Esto dio una idea a las empresas.
La obsolescencia programada se remonta al siglo 20 cuando las empresas llegaron a la
conclusión de que cuántos más productos se consumieran más crecería l economía y es
así como se les ocurrió la idea de reducir la duración de productos, empezando por las
bombillas. De esta forma consiguieron aumentar empleos al haber más demanda, su
objetivo principal es que la gente comprase más antes de lo necesario. Esto provocó un
cambio en la industria, las cosas se volvieron a diseñar para que no durasen tanto. La
raíz de esto fue que personas como Bernard London vieron una oportunidad de rescatar
la economía que cada vez iba a peor.
En los años 50 esta idea reapareció y la idea americana era que el consumidor no se
sintiese a gusto con el producto que había tenido durante un tiempo y que comprase uno
nuevo, vendiendo de segunda mano el antiguo. Intentaban que lo más nuevo llamase la
atención del consumidor lo suficiente como para comprar lo más novedoso y era incluso
enseñada en clases de diseñadores para hacer los productos de esta forma. El fin de la
sociedad y la economía pasó de ser satisfacer al cliente a hacer que el cliente compre
más y a crecer más y más.
El problema aparece más tarde, cuando la gente se empieza a percatar de que este
sistema de obsolescencia no es compatible con los limitados recursos del planeta. En
parte la gente piensa que los diseñadores, ingenieros etc. que hacían su trabajo de forma
inferior a lo posible se sentirían frustrados, pero de otra forma la economía no resistiría.
Hoy en día la obsolescencia sigue siendo un problema y cada vez da la sensación de que
los objetos duran menos tiempo, como los teléfonos móviles que tienen que ser
cambiados cada 2 o 3 años porque están fabricados de esta manera. Todos los aparatos
electrónicos de hoy en día tienen el mismo problema, reparar un objeto resulta ser más
caro que comprar una nueva y es lo que se acaba haciendo, comprar más y más objetos
porque te ves obligado a ello. Antes quizás la obsolescencia era algo más subjetivo que
una persona decidía por su cuenta, pero cada vez es más claro que existe una necesidad
de gastar y comprar cosas nuevas porque las antiguas se estropean o las nuevas sufren
una gran mejora que acaba siendo necesario tener.
En mi opinión y en la de otra gente, la obsolescencia programada crea cada vez más
residuos que no son reutilizados, los materiales usados para crear infinitos objetos que
acabarán fallando antes de tiempo no son ilimitados y este es el problema, la industria
crea un problema en el planeta y produce daños irreparables, cuanto más funcione la
industria y más se contamine más problemas ecológicos se crearán. Es un hecho que no
es sostenible pero las soluciones no ayudan a la economía. También es cierto que la
obsolescencia programada fue lo que salvó la economía y lo que acabará destruyéndola
y obligando al ser humano a cambiar el sistema que usamos para crecer. El problema es
que no se encuentran muchas más formas de aumentar los empleos, lo cual es un
problema, muchos países tienen problemas de desempleo y si la gente deja de consumir
y de trabajar en lo que trabaja dejarán de cobrar y estarán en la calle, se acabarán
manifestando y se creará un problema inmenso. Aquí entramos en un debate moral,
elegir cuidar el planeta y respetar los recursos o poner la economía por delante e intentar
levantarla como sea, sin importar las consecuencias. Yo creo que la mejor forma de
solucionar esto es intentar buscar una forma de que la obsolescencia programada sea
sostenible, la gente debería centrarse en este aspecto antes que centrarse en ganar dinero
sin importar el resto.
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