Hormigón Capaz de Autorrepararse


El hormigón sigue siendo el material de construcción número uno del mundo porque es barato y duradero. Sin embargo, cualquier hormigón se agrieta con el paso del tiempo debido a diversos factores externos, como la humedad y los ciclos de congelación.

La aparición de grietas en el hormigón es un proceso casi irreversible que puede poner en peligro toda la estructura, es por esto que el equipo Roman Fediuk está trabajando en una forma de darle una propiedad de autorreparación al hormigón. Para ello se cambió el agua usada normalmente por agua con un añadido, bacterias Bacillus Cohnii.

En el experimento se aplicó presión a un pedazo de cemento de manera que se agrietase hasta que las bacterias entrasen en contacto con el aire. Las fisuras se repararon por completo en un periodo de 28 días, tratándose de grietas de entre 0,2 y 0,6 milímetros. Este proceso lo hace posible la creación de carbonato de calcio por parte de las bacterias, que se "activan" al entrar en contacto con el aire. 

Según el estudio las bacterias usadas pueden permanecer en el hormigón hasta 200 años alargando la vida útil del cemento hasta 4 veces. Puede parecer que la reparación de estas grietas sea irrelevante y lenta, pero a la larga puede prevenir fisuras mayores que necesitarían repararse mediante un costoso y complicado proceso que puede evitarse. 

El uso de este nuevo hormigón puede suponer una mejora infraestructural bastante importante y hacer que el cemento se convierta en un material mucho más duradero y resistente, sin la necesidad de repararlo y mantenerlo. El único posible problema es la duración de este nuevo hormigón. Al durar tanto es posible que las empresas de hormigón dejasen de fabricar tanta cantidad de hormigón y acaben perdiendo dinero aunque también es posible que el hormigón aumente el precio al tener estas bacterias, equilibrando la cantidad vendida sin reducir tanto las ganancias.  


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